En NutriMarket os mostramos todo lo beneficioso que puede llegar a ser el Açai. Esta pequeña baya de la selva amazónica beneficia a la piel por su riqueza en antioxidantes y ácidos grasos. También ayudan a frenar el envejecimiento cutáneo.

Las bayas de açaí, pronunciado en español como «asaí», son el fruto de una palmera del mismo nombre que crece en la selva de Brasil. Durante siglos los indios amazónicos las han empleado como alimento y como remedio contra las más variadas dolencias, dadas las numerosas propiedades terapéuticas con las que cuenta.

En los últimos años los beneficios de esta baya han penetrado con fuerza en Estados Unidos y en Europa. Ya que se ha demostrado que su extracto posee una capacidad extraordinaria para frenar el envejecimiento cutáneo.

Aunque cuenta con múltiples nombres en el español americano, como manaca o murrapo, en la mayoría de cosméticos figura en portugués: açaí. También se alude a él como acai, asaí o incluso azaí. En caso de duda, se puede comprobar su presencia en la lista de ingredientes por su nombre botánico: Euterpe oleracea.

Cómo hacer frente al envejecimiento

El açaí contiene unos principios activos que lo hacen único en la naturaleza y muy beneficioso para evitar el envejecimiento prematuro de la piel.

1. Antioxidantes

Posee antioxidantes en cantidades superiores a las de otros vegetales, como las vitaminas A y C, pero especialmente antocianinas. En la clasificación orac, que mide la capacidad antioxidante de los alimentos, el açaí lidera la lista entre todas las frutas y verduras, incluso por delante de cítricos, uvas y otras bayas rojas como arándanos y frambuesas.

En un cosmético los antioxidantes son capaces de eliminar los radicales libres. Estas partículas, que son muy reactivas, pueden reaccionar con cualquier macromolécula del organismo (ADN, proteínas, moléculas de grasa, hormonas…), y quedar desnaturalizadas, lo que supone un riesgo para la salud.

Los radicales libres se generan por la oxidación fisiológica que se da con el paso del tiempo y se acentúa con ciertos hábitos. En la piel, su concentración puede aumentar abruptamente por la exposición a la radiación solar, lo que produce el llamado fotoenvejecimiento cutáneo.

Las antocianinas del açaí, responsables de su color, son tan antioxidantes que no solo captan y anulan los radicales libres, sino que son capaces de restaurar y regenerar las fibras de colágeno dañadas y oxidadas, lo que mejora la turgencia y el aspecto de la piel.

2. Ácidos grasos esenciales

El nombre botánico del açaí ya apunta su contenido graso, ¡casi la mitad del peso seco de la baya! Pero su aceite, además de abundante, es de mucha calidad, con una composición similar a la del aceite de oliva.

Sus ácidos grasos mayoritarios son, en orden de mayor a menor proporción, el oleico, el palmítico y el linoleico. Todos ellos son de un gran valor nutritivo para la piel y de ahí que el açaí se incluya tanto en lociones corporales como en cremas faciales.

3. Aminoácidos

Junto a todas las propiedades anteriores, el açaí aporta todos los aminoácidos necesarios para la regeneración cutánea.

4. Taninos

Los taninos, además de ser antioxidantes, poseen una gran capacidad cicatrizante y seborreguladora. Por eso la baya resulta útil para todo tipo de pieles.

La eficacia de lo natural

Como toda sustancia natural, esta baya debe recogerse y manipularse cuidadosamente para preservar sus propiedades. Conviene elegir fórmulas a base de aceites vegetales con los que optimicen sus efectos. Evitando parafinas y derivados sintéticos que los minimicen.

La cosmética natural, respetando así la baya, aprovecha plenamente su poder regenerador.

Açaí
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