El Fucus (Fucus vesiculosus L.) es una alga de tipo marrón o parda, del orden de las Fucales. Las algas marrones destacan, de forma general, por su riqueza en minerales y oligoelementos con funciones importantes corporales específicas y que contrarrestan la acidez derivada del metabolismo corporal y de otros alimentos (proteínas y grasas).

¿Dónde encuentras estas algas?

Estas algas se encuentran en las rocas, acantilados y playas de las frías aguas del mar del Norte, océano Atlántico y océano Pacífico, formando bandas de vegetación. Llegan hasta el metro de longitud y se caracterizan por su forma en láminas aplanadas con vesículas, que le permiten flotar. Su uso en la cocina es muy limitado y esta alga se utiliza principalmente para la elaboración de suplementos nutricionales.

Es una alga muy rica en polisacáridos (65%), de tipo mucílago (alginatos, fucoidina, laminaria) y destaca por su contenido en minerales y oligoelementos (yodo, zinc, fósforo, calcio, magnesio). En menor proporción contiene proteínas y ácidos grasos (ac. araquidónico, ac. oleico, ac. esteárico). Aporta también clorofila, ácido algínico, vitamina C, vitaminas Bs (B1, B2, B3), provitaminas A (fucoxantina, luteína) y varios polifenoles y taninos que actúan como antioxidantes.

Tradicionalmente se ha utilizado para el tratamiento del hipotiroidismo, la obesidad, la retención de líquidos y para regular el tránsito intestinal (estreñimiento y diarrea). Desde 1812 se contempla al fucus como una fuente importante de yodo y se empleó para el tratamiento del bocio, enfermedad tiroidea asociada a la falta de este elemento.

¿Para qué sirve el yodo?

El yodo es un elemento necesario para un correcto funcionamiento de la tiroides.

Una función alterada de la tiroides no se acompaña de forma obligada con variaciones fuera de los límites normales en sangre de las distintas hormonas tiroideas. Destacamos que en numerosas ocasiones, se presentan casos de “hipotiroidismo sub-clínico”, con las manifestaciones clínicas clásicas de una menor función tiroidea pero sin manifestación en las analíticas normales (análisis de sangre). Estos casos suelen pasar por alto en las consultas médicas por la falta de datos medibles en los que justificar el diagnóstico.

Cuando la alteración de la glándula llega a ser medible en las analíticas se ha desarrollado ya una patología tiroidea (hipotiroidismo, bocio –desarrollo y aumento de tamaño de la glándula-, hipertiroidismo). La patología tiroidea no suele pasar desapercibida médicamente y estos casos son tratados con los distintos medicamentos para ello (Levothroid, Eutirox).

El tratamiento natural de la tiroides tiene en el fucus a un potente aliado.

El fucus es un estimulador del metabolismo general del organismo cuando este metabolismo basal está disminuido por alteración de la función tiroidea. En este contexto es también útil para adelgazar y tratar la obesidad, reduce la retención de líquidos, regula el tránsito intestinal y mejora la termorregulación. Además es beneficioso para el proceso de reparación de los tejidos, combate la arterioesclerosis y el colesterol elevado.

Al regular la tiroides, se normaliza el metabolismo basal, favoreciendo los procesos corporales que consumen energía. Se consume un mayor número de calorías, movilizándose las reservas energéticas corporales (como las grasas) y mejorando la termorregulación corporal, especialmente en personas con frecuente sensación de frío. Su alto contenido en mucílagos, con gran capacidad de absorción de líquido, le otorgan un efecto saciante. El fucus puede ser un buen complemento en casos de sobrepeso, la obesidad y la celulitis (acumulación de grasa localizada) cuando el contexto es de alteración tiroidea.

Alga de Fucus

Alga de Fucus

Propriedades

La regulación de la tiroides conjuntamente con el contenido en minerales del alga aportan al fucus propiedades diuréticas y descongestivas. Por esto, es eficaz en la retención de líquidos (especialmente en las extremidades inferiores).

Los mucílagos del fucus protegen las mucosas del tubo digestivo y promueven el peristaltismo, facilitando la evacuación de las heces y evitando las sensaciones de pesadez y malestar intestinal, típicas del estreñimiento. Su poder de absorción de líquidos lo convierten también en antidiarréico. Por tanto, podemos considerar al fucus como un protector y regulador del tránsito intestinal.

Algunos componentes del fucus como la laminaria y el ácido algínico, tienen capacidad de disminuir la absorción corporal de glúcidos y lípidos. Son, por tanto, hipoglucemiantes (disminuyen los niveles de azúcar en la sangre) e hipolipemiante, reduciendo los índices de colesterol y triglicéridos. Los niveles sanguíneos de azúcar y el desequilibrio entre los distintos tipos de colesterol son los principales responsables de la arteriosclerosis.

El alto contenido en minerales y sustancias anti-oxidantes que contiene el Fucus combaten la acidez en los tejidos corporales y colaboran en el proceso de desintoxicación tisular. Favorecen un adecuado recambio de los tejidos en su constante proceso de reparación, especialmente en la regeneración tras una lesión. La clorofila que contiene el Fucus mejora la llegada de oxígeno y aporta energía, facilitando estos procesos regenerativos.

Se recomienda, durante la toma del suplemento, un control adecuado de la ingesta de agua para conseguir una buena hidratación del alga. En algunas personas, puede producir diarreas o vómitos. Las personas bajo tratamiento farmacológico por hipotiroidismo deben consultar con su terapeuta la toma de suplementos de fucus. En raras ocasiones pueden producirse interacciones con manifestaciones de hipertiroidismo como nerviosísimo, insomnio, pérdida de peso, taquicardia, palpitaciones, etc.

El fucus también puede tener interacciones con medicamentos anti-diabéticos (potenciando los efectos de la insulina) y con medicamentos que fluidifican la sangre (anti-agregantes plaquetarios, etc.).

¿Cuáles son los beneficios del fucus?

Se utiliza para la obesidad, la artritis, el dolor articular, la arteriosclerosis, los trastornos digestivos, la acidez estomacal, el estreñimiento, la bronquitis, el enfisema, los trastornos del tracto urinario y la ansiedad. Otros usos incluyen el refuerzo del sistema inmunológico y el aumento de la energía.

¿Cuánto suplemento de fucus debo tomar diariamente?

Alternativamente, el fucus puede comerse entero o en forma de té con una cucharadita por cada taza de agua caliente, permitiendo que cada taza se siente al menos 10 minutos antes de beberla. Se pueden beber tres tazas de té al día. No se debe consumir más de 150 mcg de yodo de todas las fuentes, incluyendo el fucus, por día. La dosis habitual suele ser de entre 700-1000 mg diarios de extracto en polvo de esta alga.

¿Cuál es el color físico de Fucus y por qué?

Fucus serratus es un alga robusta, de color marrón oliva y similar a Fucus vesiculosus y Fucus spiralis. Crece desde una retención discoidal de hasta 180 centímetros de largo. Los cuerpos reproductivos se forman en conceptáculos hundidos en receptáculos hacia las puntas de las ramas.