Parece que esto se publica en todas partes últimamente, y es 100% cierto: Los abdominales se hacen en la cocina. Cuando usted está tratando de progresar en su objetivo, una gran parte de sus resultados provienen de su dieta, mientras que otra proviene del ejercicio y el descanso. En la mayoría de los casos, si la báscula no se mueve, es necesario que revises qué y cuánto estás comiendo.

La importancia de las calorías

Puedes entrenar 8 horas al día, pero si con tu alimentación ingieres más calorías de las que quemas, tu peso subirá. Esta es una de las razones por las que recomiendo encarecidamente conocer cual es el gasto calórico y las necesidades nutricionales de cada persona. Todo el mundo quema calorías a un ritmo diferente, y muchas de las estimaciones de calorías que obtienes de las máquinas del gimnasio o de los sitios web de seguimiento de calorías están creadas para el tipo de cuerpo medio. No tienen en cuenta tu composición corporal ni tu metabolismo individual. Sin embargo, los dispositivos de control de calorías son increíblemente precisos y pueden ayudarte a controlar esto. Si haces un seguimiento de tu ingesta de alimentos y de tus calorías, y creas un déficit, obtendrás resultados.

Para ver tus abdominales, ¡Debes comer limpio!

Ahora bien, si estás controlando de cerca tu ingesta de calorías y creando un déficit, pero todavía no estás viendo los resultados que quieres, tienes que mirar de cerca lo que estás comiendo. Si su dieta consiste principalmente en alimentos poco saludables y procesados, no verá resultados.

A menudo pensamos que estamos comiendo de forma saludable, pero para mantenernos en el buen camino tenemos que comprobarlo y ser realistas con nosotros mismos cada dos meses. Estoy dispuesto a apostar que puedes pensar en una cosa que necesitas dejar de comprar ahora mismo. Es ese tentempié al que siempre vuelves: tu talón de Aquiles. Aporta entre 100 y 200 calorías adicionales cada día que ni siquiera te das cuenta de que tienes, y tampoco las cuentas. Así que sé honesto y pregúntate: «¿Qué tengo que dejar de comprar ahora mismo?». Porque esa cosa está obstaculizando tus resultados, y si no está en casa, ¡no puedes comerla!

A pesar de ello, también es importante tener en cuenta que una dieta buena es aquella que puede mantenerse en el tiempo, por lo que un capricho de vez en cuando es necesario. Eso sí, hay que intentar que sea lo más saludable posible.

En definitiva, tus abdominales y tu progreso están determinados por lo que hay en tu cocina. Intenta mantenerla limpia el 80% (o más) del tiempo. La comida es tu combustible. Alimenta tu cuerpo para obtener los resultados que quieres y mereces.