En lo que respecta a la salud, el alcohol ha tenido una reputación bastante desigual. Tradicionalmente, muchas culturas han considerado el vino y otras formas de alcohol como tónicos curativos polivalentes. Y luego se le ha retratado como un villano destructivo y dietético.

Incluso ahora, la ciencia moderna está bastante dividida en cuanto a los efectos del alcohol. En pequeñas dosis, parece que el consumo ocasional de alcohol tiene algunos beneficios. Pero, por supuesto, hay muchos peligros asociados al consumo excesivo.

No es de extrañar, pues, que esta controversia se haya trasladado a la comunidad deportiva. De nuevo, muchos juran por los beneficios cardiosaludables del vino. Sin embargo, al mismo tiempo, otros expertos y atletas advierten que el alcohol podría estar bloqueando por completo su capacidad para construir nuevo músculo.

Así pues, analicemos específicamente esta cuestión: ¿Cómo afecta el alcohol a la hipertrofia?

Lo básico sobre el metabolismo del alcohol

Normalmente, cuando hablamos de macronutrientes sólo nos vienen a la mente tres cosas: carbohidratos, proteínas y grasas, ¿verdad? Sin embargo, en realidad hay dos más. Uno de ellos, como es lógico, es el agua. Pero el último macronutriente, a menudo ignorado, es el alcohol.

Esto puede parecer un poco extraño, ya que el cuerpo no necesita el alcohol para sobrevivir. De hecho, el cuerpo humano ni siquiera es capaz de procesar el alcohol como combustible. Sin embargo, debido a esto, el alcohol es visto como una toxina – algo que necesita salir de su sistema lo más rápido posible.

Para conseguirlo, el alcohol se convierte en el principal combustible. Por lo tanto, antes de manejar cualquiera de los otros nutrientes que has tomado, tu cuerpo se ve obligado a procesar y expulsar ese alcohol.

¿Por qué es importante esto? Veamos algunos de los impactos más amplios de este proceso metabólico.

Bloqueo de nutrientes

En gran medida porque tiene prioridad sobre otros nutrientes más útiles, el alcohol puede impedir que el cuerpo obtenga lo que necesita de los alimentos.

De hecho, esta situación puede llegar a ser tan grave que los músculos empiezan a debilitarse y deteriorarse. Y esta afección, denominada «miopatía por alcohol», es exactamente lo que la gente teme cuando se trata de beber.

Sin embargo, la cuestión es que hay que beber mucho alcohol para perder masa muscular de forma notable. Por lo general, la miopatía por alcohol no aparece hasta que la gente bebe unos 100 g de alcohol (o siete copas) al día.

Impacto hormonal

Pero los nutrientes no son lo único en lo que hay que pensar cuando se habla de hipertrofia; también hay varias hormonas poderosas implicadas. Sin embargo, este es un tema difícil de resolver.

Por un lado, conseguir el permiso para realizar estudios en atletas borrachos es un reto. Pero, incluso cuando los equipos de investigación han conseguido que se financien e impriman estos estudios, las investigaciones han sido confusamente mixtas.

Algunos estudios anteriores han informado de que el alcohol disminuye la testosterona y aumenta la DHEA. Sin embargo, investigaciones más recientes han descubierto que el alcohol no tiene ningún efecto sobre las hormonas de la hipertrofia en los atletas de fuerza. Sin embargo, cuando se trata de atletas de resistencia, los estudios han observado una marcada disminución de la producción de testosterona.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que esto ocurrió después de unas 10 bebidas. Lo cual es mucho.

En definitiva…

Así que, teniendo en cuenta todo esto, ¿el alcohol afecta a la hipertrofia? Tal vez, pero sólo si se bebe una tonelada durante un período prolongado. Aunque incluso los bebedores ocasionales pueden experimentar una disminución de ciertas hormonas relacionadas con la hipertrofia, la ciencia que hay detrás de esto sigue siendo bastante confusa.