¡Buenos días, familia! Termina el mes de enero y llega el momento de hacer balance: ¿estamos cumpliendo los propósitos con los que nos comprometimos en el comienzo de año? Si perder peso fue uno de ellos, seguro que ya eres consciente de la gran dificultad que conlleva, sobre todo al principio, pero no debes rendirte. Para ayudarte, hoy hablaremos sobre cuáles son las mejores bebidas para adelgazar, ya que no se les suele prestar demasiada atención y, en realidad, tienen mucha importancia.

En el texto vamos a intentar guiarte acerca de qué bebidas debes eliminar, siempre ofreciendo las razones que avalan la decisión, y también expondremos algunos ejemplos de alternativas saludables y especialmente beneficiosas en la pérdida de peso.

Presta más atención a tus bebidas

Las bebidas son parte de nuestra dieta, igual que las comidas. Empezar con esta afirmación parece demasiado obvio, pero creemos que es necesario recordarlo porque, en muchas ocasiones, nos olvidamos de ello. Cuando alguien empieza a controlar su alimentación a través de una dieta, es muy común que en ella se especifiquen las comidas que deben evitarse y cuáles son más adecuadas, y es igual de común que no haya ninguna mención a las bebidas.

Quizá en el mundo de la nutrición profesional esto no ocurre con tanta frecuencia, pues los expertos en la materia están siempre mucho más atentos a los detalles. Sin embargo, en las dietas más caseras, es uno de los problemas más extendidos. El motivo es, en la mayoría de las ocasiones, una combinación entre el carácter complementario y la apariencia de ligereza de las bebidas.

Por un lado, pensamos en las bebidas como si se tratasen de un mero acompañante de las comidas. De esta forma, parece que quedan fuera de la ecuación cuando tenemos que replantearnos cómo mejorar nuestros hábitos alimenticios, y en realidad cuentan con una relevancia bastante grande.

En cuanto a la apariencia de ligereza, puede ser debida a su naturaleza líquida. Es muy sencillo darse cuenta de que un chuletón o un donut relleno de chocolate son bombas calóricas, algo que pasa muchísimo más desapercibido en un refresco azucarado de cola o un batido de frutas, por ejemplo.

El primer paso es empezar a percibir las bebidas como parte fundamental de las dietas. Una vez se ha logrado, todo será mucho más sencillo, porque tendrás la posibilidad de controlar con una precisión mayor el número de calorías y grasas que estás ingiriendo, sin dejar de lado una de las partes.

Evitar los refrescos y las bebidas procesadas

Antes de pasar a las recomendaciones, hablaremos sobre qué tipo de bebidas deben evitarse a toda costa. Por desgracia, algunas de ellas se han convertido ya en parte de la alimentación de muchísimas personas, hasta tal punto de estar olvidando la tremenda importancia que debería tener el agua en nuestro día a día.

Los refrescos azucarados son, sin ninguna duda, uno de los mayores problemas derivados de la alimentación actual. Su omnipresencia en los hogares está directamente relacionada con el preocupante incremento de enfermedades como la obesidad o la diabetes, sobre todo por la gran cantidad de niños que las toman desde muy pequeños. Este tipo de bebidas están repletas de azúcares, aditivos y calorías, con unas características que, además, hacen que el organismo no se sienta saciado y pida más aporte calórico. Un auténtico peligro.

El caso de los batidos y el café es bastante peculiar, pues son dos bebidas que, en su estado natural, no conllevan grandes inconvenientes para la pérdida de peso. No obstante, lo más común es encontrar versiones muy procesadas, en las que vuelven a aparecer los azúcares añadidos, los conservantes y las calorías. Por ello, se recomienda evitarlas, excepto si tienes la posibilidad de consumirlas de forma casera o 100% natural.

Agua, té y café

La mejor recomendación que podemos hacer en lo referente a las bebidas es bien sencilla: bebe agua. Hay muchos mitos sobre la cantidad que hay que tomar al día, una cifra que depende completamente del organismo y estilo de vida de cada persona; lo que sí está claro es que debería ser la bebida más consumida de forma cotidiana y, en algunos casos, no lo es. Empieza por sustituir los refrescos por agua y será mucho más sencillo adelgazar.

Existen algunas bebidas que, además de saludables, están especialmente recomendadas en las dietas de pérdida de peso por algunas cualidades específicas. Es el caso del té verde y el té negro. Como infusiones que son, ambas bebidas son muy bajas en calorías, y en su composición cuentan con algunos elementos que activan el metabolismo. De esta forma, beber té puede tener como resultado un incremento en la velocidad con la que el organismo elimina ácidos grasos.

Lo mismo ocurre con el café, y es que la cafeína es uno de los “quemagrasas” más utilizados en la nutrición y la suplementación. Como ya hemos dicho, este beneficio puede quedar obstaculizado por los azúcares o las calorías en algunos casos, así que lo mejor es que te asegures de la composición del producto antes de tomarlo.