Como os contábamos el pasado miércoles, nos acercamos rápidamente a la llegada del esperado verano. En apenas dos meses, estaremos eligiendo destino de vacaciones y preparando nuestra maleta para disfrutar del sol, las playas y las piscinas. Por ello, llega el momento de conseguir un estado de forma con el que nos sintamos a gusto.

Una de las zonas más difíciles de tonificar es el abdomen, lugar donde se acumula más cantidad de grasa. Existe una gran cantidad de ejercicios destinados a moldear los abdominales, pero uno de los más famosos, tanto por su sencillez como por su eficacia, son las llamadas ‘planchas’.

Para todas aquellas personas que no sepáis de qué estamos hablando, se trata de un ejercicio que consiste en mantener una posición estática, en la que se está realizando un trabajo continuo con el abdomen, durante un tiempo determinado. Es decir, las planchas no suponen ningún tipo de impacto en las articulaciones ni necesitan de una agilidad muy desarrollada para poder hacerse correctamente.

Esta facilidad es clave, ya que permite que absolutamente cualquier persona pueda hacer el ejercicio, sin importar su nivel físico; además, no requiere de ningún tipo de complemento de gimnasio más allá de una esterilla para lograr una mayor comodidad. De esta manera, se puede practicar la plancha en cualquier sitio lo suficientemente espacioso como para poder tumbarte estirado en el suelo.

¿Cómo hacer la plancha perfecta?

Ya hemos explicado las razones que hacen de la plancha uno de los ejercicios más prestigiosos y, sobre todo, más practicados por cualquier persona aficionada al fitness. Sin embargo, hay que tener en cuenta un detalle importantísimo: al tratarse de un ejercicio estático, es clave que la posición sea perfecta para que trabajen los músculos correctos.

Los miembros de la familia NutriMarket estáis de suerte, porque hoy vamos a enseñaros a realizar una plancha impecable, para que podáis aprovechar todos los beneficios de una actividad muy valiosa para la tonificación de vuestro abdomen.

Respirar profundamente, mantener una línea recta de pies a cabeza o contraer glúteos y abdomen son algunas claves de la plancha

Lo primero, y quizá lo más importante, es conseguir adquirir la posición correcta en la que tendrás que mantenerte durante el tiempo que dure el ejercicio. Túmbate bocabajo y coloca los brazos estirados, con las manos a la altura de los hombros; en ese momento, recógelos mientras flexionas los codos hasta que todo el antebrazo quede apoyado en el suelo, formando un ángulo de 90 grados con los codos, que deben quedar exactamente debajo de los hombros. La posición del resto del cuerpo debe ser completamente estirado, en tensión, con las piernas ligeramente abiertas y los dedos de los pies como único punto de apoyo aparte de los antebrazos. Es muy importante mantener la espalda recta, ya que así se consigue hacer mejor el trabajo con los abdominales.

Hay una manera de asegurarte que estás trabajando la zona correcta del cuerpo, y es tan simple como hacer fuerza con el abdomen, imaginando que vas a recibir un golpe para que la contracción salga de forma natural. Apretar los glúteos es también de gran ayuda, ya que contribuye a mantener la tensión y no perder la posición.

La respiración es muy importante, y uno de los errores más comunes tiene que ver con centrarse tanto en la contracción muscular hasta el punto de perder el ritmo respiratorio. Eso solo conseguirá que te canses más. Por ello, es muy útil respirar profundamente durante lo que dure el ejercicio, prestando atención e intentando no perder la cadencia.

Por último, hay que destacar que el éxito de realizar una buena plancha está en conseguir mantener la posición óptima durante el máximo tiempo posible. Un truco que puede ayudarte es pensar en que tu cuerpo debe dibujar una línea recta, desde los pies hasta la cabeza, así evitarás doblar la espalda, elevar los glúteos y otros movimientos que estropearán el resultado.

Esta es la forma óptima para hacer una plancha abdominal
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