¿Conoces el seitán? Es un preparado a base de gluten de trigo que después se hierve en caldo vegetal, con salsa de soja u otros ingredientes (en función de la receta que quieras hacer) y que se suele categorizar como “carne vegetal” debido a su aspecto y textura una vez cocinado. Es fuente de proteínas (aunque en este caso, no son proteínas completas, ya que carecen de algunos aminoácidos) y un ingrediente súper versátil: se puede hacer frito, rebozado, picado, estofado, marinado, en hamburguesas, albóndigas, etc. Utilízalo para sustituir la carne o invéntate nuevos usos. Eso sí, te recomandamos muy seriamente hacerlo que comprarlo: está mucho más bueno y es infinitamente más barato.


TIEMPO ESTIMADO

30 minutos

 


INGREDIENTES

  • 1 bolsa de gluten de trigo en polvo (500g)
  • 1 taza de pan rallado
  • 3 vasos y medio (mínimo) de caldo de verduras
  • 1 taza de salsa de soja
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento
  • 4 dientes de ajo

 


PREPARACIÓN

  1. Mezcla el gluten con el pan rallado y un poco de sal en un recipiente grande.
  2. En una olla al fuego, mezcla el caldo y la salsa de soja (si no tienes caldo casero, disuelve aproximadamente unas 4 pastillas de caldo vegetal en 2 vasos y 1/2 de agua).
  3. Espera a que se temple el caldo y añade la mezcla de gluten y pan rallado.
  4. Amasa bien y divide en unas 3 o 4 bolas (dependiendo del tipo de gluten que hayas comprado, es posible que tengas que añadir más líquido, pero ten en cuenta que la masa debe tener una consistencia muy dura y gomosa, así que no te pases).
  5. Pon a hervir las bolas de seitán en un recipiente con más caldo de verduras, agua, la cebolla y el pimiento troceados, de forma que queden bien cubiertas (si no estás segure de que la consistencia es la adecuada, puedes cocer las bolas envolviéndolas en papel film, en cuyo caso no es necesario cocerlas en más caldo).
  6. Deja que se cocinen durante unos 20-45 minutos, según la dureza que quieras (cuanto más tiempo, más duro).
  7. Pasado ese tiempo, deja reposar en un colador para que se elimine el agua sobrante (esto es importante si lo vas a congelar, para que no se forme hielo, pero también puedes conservarlo en la nevera junto con el caldo de la cocción).
  8. Sofríelo, marínalo, fríelo… Prepáratelo como quieras.