Con el envejecimiento y el paso de los años, el tejido óseo sufre importantes alteraciones composicionales, arquitectónicas y metabólicas que pueden conducir a osteoporosis.

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es el trastorno óseo con mayor prevalencia, caracterizado por un debilitamiento progresivo y un mayor riesgo de fracturas por fragilidad (Los huesos se vuelven más porosos, frágiles y resisten peor los golpes). Aunque esta enfermedad metabólica-estructural se asocia convencionalmente con el envejecimiento y la menopausia, se cree que los factores predisponentes se establecen durante la niñez y la adolescencia.

En vista de esto, es probable que las intervenciones de ejercicio y nutrición implementadas durante la maduración sean mucho más beneficiosas como parte de una estrategia a largo plazo para maximizar dicha masa ósea máxima y, por lo tanto, retrasar la aparición de la osteoporosis relacionada con la edad o la menopausia (aunque veremos otras situaciones relacionadas con el ámbito deportivo en las que esta enfermedad puede aparecer de forma temprana).

La osteoporosis y otros trastornos, en particular la osteoartritis y el traumatismo óseo, se encuentran entre los problemas más comunes que afectan a los adultos de edad avanzada y son una de las principales causas de discapacidad física. Las limitaciones en la movilidad y la propia dependencia física son factores psicológicamente devastadores y representan un enorme coste económico en los servicios de atención sanitaria.

Beneficios del ejercicio

El ejercicio es uno de los principales factores modificables asociados con mejores resultados en la salud ósea, como una alta densidad mineral ósea (DMO) y fuerza. Las personas que realizan ejercicio de forma regular también tienen más probabilidades de prevenir la pérdida ósea relacionada con la edad y experimentar menos caídas y fracturas gracias al desarrollo muscular y huesos más fuertes, que mejoran a su vez el equilibrio. Además de esto, el ejercicio según la bibliografía actual puede proporcionar un «efecto rejuvenecedor» y, como resultado, efectos suficientes para mitigar la pérdida ósea y las enfermedades relacionadas con la edad.

Dado que alrededor del 90% de la masa ósea (frecuentemente también referida como densidad mineral ósea, DMO) se obtiene durante los primeros 20 años de vida. De hecho, la cantidad máxima o masa ósea pico se producirán alrededor de los 30 años. Aclarar , que sería totalmente erróneo considerar la salud ósea tan solo en estos términos. No solo la cantidad de masa ósea es importante sino también la fuerza del hueso (la cual se relaciona con la habilidad de resistir la tensión puesta sobre él), incluyendo su geometría y estructura microarquitectónica.

La osteoporosis afecta significativamente no solo la calidad de vida sino también la cantidad; por ejemplo, un quinto de los individuos que requieren hospitalización por fracturas por fragilidad mueren dentro de un periodo de seis meses.

Osteoporosis en las mujeres

La osteoporosis también cobra prevalencia en mujeres posmenopáusicas, Las fracturas por fragilidad ocurren principalmente en la columna, cadera y muñeca y aumentan considerablemente el riesgo de mortalidad

La contracción muscular es la principal fuente de tensión mecánica que conduce a la adaptación ósea. El hueso y la masa / fuerza muscular están proporcionalmente relacionados, como lo demuestra un estudio que concluye que, en condiciones de desuso, la masa muscular disminuye seguida de una pérdida de masa ósea, mientras que durante la recuperación las ganancias de masa muscular preceden a la recuperación de masa ósea.

La adquisición de masa ósea sigue patrones específicos de sexo y edad, como se evidencia en la figura 1. Los hombres tienen mayor DMO que las mujeres. Cuando las mujeres llegan a los 30 años y los hombres a los 40, la DMO comienza a disminuir y esta tendencia persiste durante toda la vida.

Densidad de masa ósea (DMO) a lo largo de la vida

Densidad de masa ósea (DMO) a lo largo de la vida

Esta disminución va acompañada además de una disminución de la fuerza ósea, muerte de osteocitos, deterioro del colágeno tipo I y adipogénesis a expensas de la osteogénesis. La pérdida ósea relacionada con la edad se produce debido a una mayor resorción ósea (mediada por osteoclastos) junto a una menor formación ósea (mediado por osteoblastos), un proceso que culmina en una reducción del volumen trabecular y una disminución del ancho del hueso cortical.

Estrés oxidativo

El estrés oxidativo y la disminución de los estrógenos son dos de los mecanismos importantes que sustentan la osteoporosis. Los estrógenos ejercen un papel protector en la salud ósea, por ejemplo, controlando la actividad de resorción ósea.

Estos inhiben la formación y la actividad de los osteoclastos a través del aumento de la producción de osteoprotegerina. Cuando disminuyen los niveles de estrógenos en el organismo, por ejemplo, después de la menopausia, este efecto protector sobre la salud ósea se reduce o desaparece y esto aumenta la predisposición a la aparición de enfermedades óseas como la osteoporosis (por eso es de vital importancia alcanzar un pico de masa ósea considerable durante la época peripuberal).

Además de todos estos factores, los grandes volúmenes de entrenamiento en disciplinas de resistencia a menudo pueden dificultar que los atletas satisfagan constantemente sus demandas energéticas y pueden limitar sus oportunidades de ingerir alimentos, lo que da como resultado una baja disponibilidad energética (LEA) inadvertida. Como resultado, los atletas de resistencia tienen un alto riesgo de LEA con aproximadamente el 31% de las corredoras de distancia y el 25% de los hombres padecen esta condición durante el entrenamiento.

Se propone, en los modelos de Deficiencia Relativa de Energía en el Deporte (RED-S) y Tríada de la atleta femenina, que LEA compromete la salud ósea en los atletas, incluidos los atletas de resistencia. LEA se caracteriza por la perturbación de varias hormonas implicadas en la regulación del (re) modelado óseo, incluida la supresión de estrógenos, testosterona, leptina, triyodotironina , IGF-1, y un aumento de la adiponectina. Durante un solo año, del 3 al 21% de los corredores de resistencia pueden sufrir al menos una lesión ósea (fractura por estrés).

hormonas relacionadas con el hueso durante un balance energético negativo

Hormonas relacionadas con el hueso durante un balance energético negativo

La LEA también causa alteraciones menstruales, siendo la más grave la amenorrea hipotalámica funcional (FHA), una causa reversible de alteración ovárica caracterizada por la ausencia de menstruación y deficiencia crónica de estrógenos.

Las atletas femeninas con FHA sufren más lesiones por estrés óseo y pierden más días de entrenamiento debido a una lesión, en comparación con sus contrapartes eumenorreicas. El ejercicio de alto impacto puede ser altamente osteogénico con un bajo costo energético. Se ha demostrado que las intervenciones de alto impacto (entrenamiento de fuerza) aumentan la DMO, el grosor cortical y la fuerza estimada.

Microarquitectura del hueso en atletas femeninas con amenorrea y atletas femeninas con menstruación

Microarquitectura del hueso en atletas femeninas con amenorrea y atletas femeninas con menstruación

Aplicaciones prácticas en atletas

Aunque exista poca evidencia en cuanto a salud ósea y nutrición, ante todo habría que valorar el contexto y analizar el caso de forma específica:

Los atletas deben considerar una evaluación nutricional bien realizada de su ingesta dietética para identificar si están consumiendo o no las cantidades requeridas de los micronutrientes que afectan a dicha salud ósea

Valorar si existe una baja disponibilidad energética o baja disponibilidad de hidratos de carbono que pueda estar produciendo estos efectos perjudiciales en el hueso del atleta.

Darle importancia a la ingesta proteica ya que antiguamente se pensaba que tenía efectos deletéreos en el hueso. Actualmente esta hipótesis fue refutada y es conocido su impacto anabólico a nivel de regulación y formación ósea

Valorar deficiencias en minerales de vital importancia en la salud ósea como pueden ser calcio, fósforo, magnesio, zinc, hierro ,vitamina D, vitamina K etc…

Las pérdidas cutáneas de calcio pueden ser una consideración importante para algunos atletas de ultraresistencia, que tal vez tengan que considerar aumentar la ingesta de calcio antes del ejercicio.

En cuanto a la suplementación, primero se debe considerar aumentar el calcio en la dieta. Cuando no se puede lograr una ingesta adecuada de calcio en la dieta o los pacientes no están dispuestos a hacerlo, se pueden usar tabletas de suplementos de calcio. En cuanto a la vitamina D, muy pocos alimentos son naturalmente ricos en vitamina D. Generalmente se necesitan suplementos de vitamina D si la exposición solar es inadecuada para cumplir con las recomendaciones de ingesta diaria.

Si bien el propósito principal de la suplementación es reducir el riesgo de fracturas, la suplementación de vitamina D de al menos 2000 UI / día con calcio de 1000-1200 mg / día para adultos de edad avanzada sería lo más recomendable.

Fuentes naturales de vitamina D y Calcio

Fuentes naturales de vitamina D y Calcio

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Bibliografía

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