¿Qué cantidad de agua hay que beber al día? ¿Qué agua es mejor para tener una tez luminosa? ¿Basta con el agua del grifo? ¿Y el agua filtrada? Una lista de preguntas que puede que no nos atrevamos a plantear a nuestro dermatólogo, y menos al médico de cabecera, cuando se trata de hacer referencia a los efectos del agua en la belleza de tu piel

 

 

Hidratación y belleza: ahora y siempre, diversidad

Por otro lado, un gran número de campañas publicitarias ha animado a los consumidores y ciudadanos a diversificar el consumo de agua. El Dr. Jean-Loup Dervaux recuerda incluso que «el agua ideal no existe y no hay que ser fiel a la misma toda la vida». Ya sea agua de manantial, mineral embotellada, filtrada en casa con una jarra o del grifo, todas las aguas (entiéndase potables, por supuesto) son buenas para el consumo humano (advertencia: ningún estudio ha demostrado hasta el momento que exista un riesgo sanitario vinculado a la presencia de residuos de medicamentos en el agua corriente, pero la investigación al respecto sigue en curso).

Al igual que con la comida, lo fundamental es variar los aportes. Y que aquellos que, por ecología o economía, consumen exclusivamente agua del grifo se tranquilicen: al llevar una alimentación variada y equilibrada, no hay necesidad de recurrir a complementos alimenticios (cobre, calcio, hierro u otros). La naturaleza cumple su papel de manera formidable, puesto que todos los minerales y oligoelementos esenciales para nuestro organismo y nuestra belleza están presentes de forma natural en los productos lácteos, las frutas, las verduras y legumbres, los cereales integrales, el pescado o la carne.