¿Que es el L-glutatión?

Es una pequeña proteína (oligopéptido) formada por tres aminoácidos: cisteína, ácido glutámico y glicina. Estos dos últimos actúan como neurotransmisores, y la cisteína participa en reacciones redox (intercambio de cargas de electrones de diferentes elementos químicos).

La cisteína se considera el aminoácido limitante para la formación de glutatión ya que no se recupera y se encuentra en poca concentración intracelular.

El Glutatión se produce en forma natural en las células animales y lo podemos obtener de la dieta diaria en alimentos tales como frutas y vegetales frescos, pescados, carnes, espárragos, curry, aguacate y nueces.

Tener adecuadas concentraciones de glutatión en el organismo nos ayuda a mantener, principalmente, un equilibrio óptimo en la eliminación de radicales libres (efecto antioxidante), así como auxiliar para la desintoxicación de las células del hígado debido a que este tripéptido tiene una excelente capacidad de reaccionar con sustancias tóxicas (cobre, cadmio y paracetamol) y favorecer su eliminación.

Formas

El Glutatión existe en dos formas: la activa o reducida (GSH) y la forma oxidada, usada/inactiva (GSSG).

Todas las formas de vida mantienen un entorno reductor en el interior de sus células eliminando moléculas reactivas del oxígeno que pueden causar daños importantes en órganos y tejidos. En el caso del glutatión, este entorno es preservado por la enzima glutatión reductasa, que cataliza la reacción del glutatión oxidado al reducido para que pueda actuar como antioxidante frente a esas moléculas. Por eso es considerado el mayor antioxidante del organismo.

El poder reductor del GSH es una medida de su capacidad de proteger las células eliminando a los radicales libres y los peróxidos.

La relación GSH/GSSG puede ser un indicador sensible de estrés oxidativo (toxicidad celular) ya que, normalmente, el glutatión reducido (GSH) se encuentra en un 90% y el oxidado (GSSG) en un 10%, y si estos niveles varían a favor del oxidado, la capacidad de protección y la salud de la célula disminuyen.

El GSH está controlado homeostáticamente, tanto fuera como dentro de la célula. Unos sistemas de enzimas lo sintetizan, lo usan y luego lo regeneran para mantener niveles adecuados disponibles en todo momento.

La concentración mayor de GSH se encuentra en el hígado. El tejido pulmonar contiene el segundo nivel más elevado de GSH. El hígado también puede exportar GSH a otras áreas del cuerpo, siempre y cuando se mantengan los niveles adecuados de GSH.

Funciones

Por todo lo expuesto, podemos decir que el glutatión tiene dos funciones principales: ANTIOXIDANTE Y PROTECTOR SISTÉMICO:

– Es el mayor antioxidante endógeno producido por las células, participando directamente en la neutralización de radicales libres y compuestos de oxígeno reactivo, así como el mantenimiento de los antioxidantes exógenos, como la vitamina C y la vitamina E en sus formas reducidas (activas).

– A través de la conjugación directa, desintoxica muchos xenobióticos (compuestos extraños) y los agentes carcinógenos, tanto orgánicos como inorgánicos, así como metales pesados.

– Es esencial en el sistema inmunológico para ejercer todo su potencial, por ejemplo, la modulación de la presentación de antígenos a los linfocitos, lo que influye en la producción de citoquinas y el tipo de respuesta (celular o humoral) que se desarrolla. Incrementa la proliferación de los linfocitos, lo que eleva la magnitud de la respuesta inmune, aumenta la actividad de eliminación de las células T citotóxicas y las células NK, y la regulación de la apoptosis (muerte celular), manteniendo así el control de la respuesta inmunitaria.

– Desempeña un papel fundamental en numerosas reacciones metabólicas y bioquímicas como la síntesis y reparación del ADN, la síntesis de proteínas, la síntesis de prostaglandinas, el transporte de aminoácidos y la activación de las enzimas. Por lo tanto, todos los sistemas del cuerpo pueden ser afectados por el estado del sistema de glutatión, especialmente el sistema inmunitario, el sistema nervioso, el sistema gastrointestinal y los pulmones.

El glutatión puede tener diferentes aplicaciones:

Envejecimiento: Se sabe que el envejecimiento va acompañado de una precipitada caída de nuestros niveles de glutatión. Estos bajos niveles también se encuentran, a menudo, en enfermedades asociadas al envejecimiento: cataratas, enfermedad de Alzheimer, Parkinson, arterioesclerosis y otras.

Problemas neurológicos: los bajos niveles de glutatión se asocian a algunos trastornos neurodegenerativos como la esclerosis múltiple, ELA, Alzheimer, Parkinson y otros.

Cáncer: El glutatión juega un papel importante en la eliminación de diversos cancerígenos, manteniendo al mismo tiempo la optimización de funciones inmunitarias que hacen más eficaces las defensas anti-tumorales.

Enfermedades del corazón y derrames cerebrales, y colesterol: El aumento de los niveles de glutatión combate la oxidación de los ácidos grasos presentes en el torrente sanguíneo, incluyendo el colesterol, lo que retrasa el proceso de formación de placas en las arterias, que es la causa subyacente de la mayoría de los problemas cardíacos y trastornos cerebro-vasculares.

Diabetes: Los diabéticos son más propensos a las infecciones y problemas circulatorios, daño renal y ceguera. El glutatión protege de estas complicaciones relacionadas con la diabetes.

Enfermedades pulmonares: Se están utilizando medicamentos precursores de glutatión en diversas enfermedades pulmonares, como el asma, la bronquitis crónica y el enfisema. Destacan las nuevas propiedades terapéuticas para proteger de los daños causados por el humo del cigarrillo, la fibrosis pulmonar y otras enfermedades.

Problemas digestivos: El glutatión protege contra la inflamación en los casos de gastritis, úlcera gástrica, pancreatitis, inflamación intestinal, úlcera de colon y enfermedad de Crohn.

Hepatitis: El hígado es el órgano principal de almacenamiento de glutatión. Hay deficiencia de glutatión en la hepatitis alcohólica, así como en casos de hepatitis viral, entre ellos la hepatitis A, B y C. La elevación de los niveles de glutatión restablece las funciones hepáticas.

Problemas renales: Las personas que tienen daño renal o se someten a diálisis tienen altos niveles de oxidación, debido al estrés y la disminución de los niveles de glutatión. Elevar el glutatión ayuda a prevenir la anemia secundaria a las alteraciones del riñón.

Embarazo, parto y lactancia materna: El papel del glutatión en el desarrollo del feto y la placenta es crucial. Actúa en la placenta con el fin de neutralizar los contaminantes antes de que lleguen al niño en desarrollo. Se han relacionado varias complicaciones durante el embarazo con los bajos niveles de glutatión.

ADVERTENCIA: En caso de embarazo y lactancia consultar con un profesional.