Has llegado a ese punto. Estás en el momento en que empiezas a plantearte dejar todos esos propósitos con los que buscas llevar una vida más sana. Ya son 3 semanas de ejercicio intenso en el gym, pero tu peso no varía, e incluso ha subido ligeramente. No te preocupes, podemos ayudarte. A lo largo de este artículo vamos a enumerar puntos clave para que tus buenos propósitos se conviertan en una realidad.

1) Paciencia

El problema principal es que quieres reducir tu peso ya y te desespera ver que no lo estás logrando. La buena noticia es que es cuestión de tiempo, lo mismo que para ganarlo, al perder el cuerpo tarda un poquito en establecer los mecanismos de déficit ya que estamos diseñados para buscar una omeostasis interna, o lo que es lo mismo el cuerpo biológicamente rechaza los cambios bruscos. La influencia de tus hábitos vitales, sean buenos o malos, requieren de un periodo para influir y es individual, por eso te pido paciencia; lo que merece la pena no es rápido y ya verás cómo, antes de lo que piensas, podrás ver esos cambios buenos derivados de tus buenos hábitos.

2) El cardio

El 80% de los usuarios que van al gimnasio se ven en un bucle por la creencia equivocada de que el cardio es la clave para perder peso y es un error. El cardio puede hasta llegar a frenar tus progresos, si es excesivo, y es un error muy típico en principiantes. El cardio moderado e infrecuente (días alternos y cambiando Sistema, por ejemplo, un día haces 30min de cinta andando con cuesta y otro hace 1 hora de paseo a ritmo vivo, otro hitt, etc..) es mejor que el cardio excesivo, porque produce adaptaciones a nivel metabólico muy rápidas y el gasto calórico no es muy alto, sobre todo, el posterior al ejercicio. Es preferible realizar un entrenamiento con cargas, sencillas y adaptadas a tus necesidades, para fuerza. Así se dispara el epoc y la masa muscular que ganes será del tipo activa metabólicamente; es decir, gasto estando en casa, después de entrenar, porque el músculo necesita energía constante para mantenerse.

Ojo, no quites el entrenamiento cardiovascular, es muy saludable y seguro que te encanta; compaginarlo con entreno de fuerza es la clave para tu éxito.

3) La dieta

¿Cuántas veces te has apuntado al gimnasio y has seguido comiendo cosas que sabemos no son buenas para ti? ¿Y cuántas veces has pensado que puedes comer de todo porque luego lo vas a quemar y no importa?

La idea de que comer de todo y luego ir al gym, y matarte, está muy extendida en casi todos los practicantes de ejercicios que se apuntan a un gimnasio y abandonan en los primeros 2 meses.

Para perder peso hay que alimentarse bien, punto. Son matemáticas, si metes menos de lo que gastas obtenemos el éxito. La clave está en la moderación. Baja los hidratos sencillos, elimina los azúcares, nada de bebidas carbonatadas ni zumitos, están llenos de azúcar también, y eso va directo a sabotear el propósito que buscas. Las grasas malas y la bollería no son mucho mejores que los anteriores y también son muy consumidos en nuestro país. Te propongo una dieta equilibrada y mediterránea; incluye algo de fruta, mucho verde y proteínas buenas y magras que te ayuden a sentirte saciado.

El desayuno alto en proteína, como un poco de queso 0% y un puñado de nueces, estarían cargados de proteína sana y grasas cardiosaludables que te llenarán y evitarán que piques entre horas. Un revuelto de un par de huevos con pimientos y champiñones, te puede aportar las proteínas y los minerales que son tan importantes en este caso. Hay mil combinaciones.

Vigila la sal. Otro caso muy común entre, sobre todo, las chicas es la retención. Esto es un fenómeno que se produce cuando tus tejidos acumulan agua en exceso. Modera el uso de sodio, evita ropa muy ajustada y ojo con los lácteos, pan, salsas y conservas.

Hay productos naturales con beneficios muy útiles para darte un empujón, como la cola de caballo, la gotukola, el extracto de alcachofa, el enebro, el diente de león y el perejil son algunos de los mas útiles.

4) La masa muscular

Si sigues pensando lo mismo puede deberse a un incremento de tu masa muscular, lo cual no es malo sino todo lo contrario. Quiere decir que a medida que vayas bajando tu porcentaje adiposo, se te verá más tonificado y estético. Lo ideal en esos casos es hacerse mediciones.

Una densiometría es ideal porque indica la cantidad que has eliminado de adiposo, el nivel de agua de tu organismo y cuánto músculo se ha ganado en porcentaje. Si no puedes disponer de una densiometría, otra opción es la cinta métrica o fijarnos en si la ropa está más holgada. Si es así, estás en el camino.

Planifica tus comidas para la semana y déjalas preparadas el domingo, así evitas tentaciones y errores, y es la mejor manera de saber qué estás haciendo bien o mal.

¡¡El dato de la báscula no es lo más importante ya que puedes pesar lo mismo y verte mucho mejor frente al espejo y te indica que estás en el camino hacia una vida mucho más sana y llena de energía y vida!!

Juan Castrejón