La suplementación en los 90: comida e ilusión

Cuando yo empecé, hace ya unos cuantos años, muchos de los suplementos que existen ahora para mejorar la performance en el entrenamiento no existían.

Aquellos que empezamos hace más de 15 años en el culturismo y el fitness no sabíamos lo que era una creatina o una proteína, las cuales eran lo más revolucionario por aquellas fechas. Las comprabas o en fórmulas magistrales de farmacia o, con suerte, encontrabas alguna tienda en tu ciudad que traía Weider y su famoso Megamass 2000 que, por cierto, fue mi primer suplemento junto con unos BCAA’s del tamaño de un dedo meñique, y es que yo era delgado y sabía que comer era la forma de crecer. Comer y levantar kg, por aquel entonces con una técnica no muy buena, pero con mucha ilusión, a veces desmedida.

Eran los 90 y  se tomaba levadura de cerveza y salvado de trigo, y las claras y la avena eran algo más complicadas de conseguir que ahora (las podemos encontrar en cualquier hipermercado). La avena en copos, nada de sabores, de herbolario, dura y había que cocerla. Je, y los chicos se quejan, vaya si hubieran tragado uno de aquellos batidos para antes de entrenar, con todo eso metido en la ‘turmix’ de nuestras madres y que tardabas en meterte un buen rato porque era denso y, la verdad, no muy rico, a no ser que le pusieras un poco de cacao. Y te ibas a partirte el alma durante 2 o 3 horas y a reventar de peso. Ese era nuestro preentreno: comida e ilusión. Entiéndeme, no digo que no haya ilusión ahora o que los preentrenos actuales estén mal; ni mucho menos, solo es un hecho: cuando no hay variedad se tira de lo básico y arreando. Es como decir que es mejor una cacerola para calentar la comida frente al micro, digamos que son distintos.

Un poco más adelante llegaron suplementos sustitutivos de comida de la marca Labrada o Mt-rex, como ayudas para poder completar la dieta diaria y hacer que los flacos pudiéramos comer un poco más, porque la gente no quería estar marcadita, aquí los chicos nos queríamos poner como Conan, Terminador o Rambo, grandes y fuertes.

En las creatinas empezaron a llegar fórmulas algo más comerciales, que por aquel entonces eran adquiridas en la farmacia y completamente indisolubles. Los Celltech de la marca Muscletech, con picolinato de cromo y vanadil sulfato, una tonelada de azúcares y sabor uva o ponche de frutas, pero muy bien publicitadas con una marketing agresivo e imágenes de Matarazzo, Tom Prince, Cutler y Cormier.

El boom del fitness

En cosa de unos pocos años, a finales de los 90 y yo con algo más de conocimiento adquirido de cursos, leer libros y escuchar a los buenos culturistas que tenían a bien explicar algo que era raro para el resto de españoles: el culturismo y su fundamento científico; ya siendo entrenador en mi primer gimnasio de barrio, fue cuando la cosa se aceleró y entraron los preworkout, creatinas modificadas y óxidos nítricos en general.

El fitness se hallaba en España en plena expansión. En cosa de un año o 2 casi todas las marcas internacionales y nacionales habían generado su fórmula de preentreno, basada fundamentalmente en creatina, cafeína a toneladas y arginina, o con nombres llamativos y patentes para que, al fin y al cabo, fuera citrulina o beta-alanina.

Y desde aquel entonces, el ‘boom’. Todas las marcas han sacado un preentreno más potente, más fuerte y más efectivo. Dejadme que os cuente algo: solo han mejorado en 2 o 3 cosillas, menos cafeína, nootrópicos y la sustitución de la arginina por moléculas mejoradas de arginina como el AAKG , agmantina, glicerol y más dosis de citrulina y beta-alanina, que son las sustancias activas realmente efectivas para la vasodilatación.

El resto de sustancias están prohibidas por el COI, nada de efedrinas, de adaptógenos o de DMA, que pueden producir efectos adversos y no es lo que buscamos. Evita los suplementos que sean ilegales, que por algo los ilegalizan, no son seguros para la salud.

La eficacia de los suplementos preentreno

Volvamos un momento atrás. ¿Para qué surgieron los preentreno?

La fórmula preentreno daba lo mejor de la ‘old school’: creatina, arginina y cafeína, con lo mejor de las nuevas sustancias que tenían fundamento científico, con el fin de mejorar tu concentración, tus niveles de flujo sanguíneo al distendir el músculo liso de las venas y ayudar a que recuperes mejor entre series. Lo que llaman los anglosajones el performance en el entrenamiento.

En perspectiva, no eran para un uso diario, porque la cafeína usada repetidamente hace que necesites cada vez cantidades más altas de este estimulante para notar algo. La fatiga vuelve, el estímulo en el sustrato es puntual, es fácilmente copable, o sea que en poco tiempo dejas de notar lo bueno de la ayuda ergogénica. Además, la cafeína en exceso puede tener consecuencias negativas en el sistema digestivo.

La pregunta entonces es si funcionan los ‘preworkout’ para nuestro objetivo culturista. La respuesta avalada científicamente es que sí, rotundamente sí.

Cada componente individual y en sinergia de este, está demostrado que mejora resistencia, fuerza, energía y desempeño. El error es creer, como muchos chicos piensan, que hay que tomarlos diariamente porque mejoran la composición muscular y el tamaño.

Para aclararnos, lo que ocurre es que al ser más fuerte, resistente y estar enfocado en el entreno, así como al obtener esas grandes congestiones derivadas de tu esfuerzo, mejoras la masa; pero no funcionan por sí solos, mejoran al darle ese empujón a tu esfuerzo. Además, es uno de muchos factores, porque aquí entra la base ‘old school’: si haces un buen entreno, demoledor, pero no haces la parte de la nutrición adecuada, temo decirte que todo ese esfuerzo que has empleado solo se quedará en parcial y una mínima mejoría o una buena congestión.

Entrena fuerte, utiliza sin miedo un buen preeentreno, pero recupérate comiendo a el estilo ‘old school’, con las mismas ganas que entrenas. Y descansa e intenta dormir 8 horas para recuperar completamente y permitir a tu organismo que obtenga ese 5% de mejoría que te aportan los suplementos actuales.

Recuerda: obtén siempre lo mejor de la ‘old school’ en conjunción con la nueva escuela del siglo XXI y llegarás lejos en tus objetivos de ser más sano, fuerte y atlético.

 

Juan Castrejón

Suplementos y efectividad de los preentrenos, la retrospectiva old school
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